Hablar de amor o desamor, es un tema que no respeta fechas, edades, clases sociales, preparación académica, sexo, nacionalidad, condición religiosa, etc. El amor y los sentimientos que representa nos llevan a actuar de maneras que muchas veces son las menos adecuadas y solamente acentúan nuestro pesar y llanto en la vida. Te confieso que llega tanta gente a consulta psicológica, con la firme creencia de que están deprimidos y lo primero que observo antes de sus síntomas, es que son guiados en sus actos por un corazón confundido. Si te preguntas si es que tú tienes un corazón confundido, te presento a continuación cinco puntos de los miles que puede haber ante una vida que es guiada ante tal confusión, por un confundido corazón.

1.- En primer lugar te digo que es muy genuino, válido y de mucho respeto el hecho de anhelar amar y ser amado. Un corazón confundido generalmente busca y espera recibir de otro corazón toda la fuerza, motivación e incluso valor y guía.  Para amar y palpitar con gran júbilo y fuerza que nada lo pueda parar. Un corazón que busca y toca puertas, generalmente encuentra fuera de sí mucho de lo que buscaba. Al encontrarlo la energía de flujo en amor y literalmente sangre caliente por vivir en un mundo de romanticismo lo hace vivir. El gran problema es que al depender su felicidad principalmente de alguien más, inconscientemente muestra actitudes y conductas de una persona que no tiene la estructura necesaria para amar. La dependencia exagerada muchas veces lleva a conductas destructivas. En las cuales sobresale, desde celos enfermizos hasta una gran sumisión. Que se refleja en una gran inseguridad y debilidad, que soporta lo que pareciera insoportable. Se llega a depender tanto del palpitar de otro corazón que, en lugar de ofrecer verdaderamente amor, tan solo se exige. Alejando de esta manera al que se creía al ser amado y en ello también se aleja el autorespeto y la autoconfianza. Características trascendentales para poder verdaderamente amar y poder ser amado.

2.- Un corazón confundido, fácilmente se enamora. Sube las expectativas demasiado altas, y corre el riesgo de  caer repentinamente, pues esa fue la manera en la que falsamente subió. No entiende el valor del tiempo, la paciencia y el auto respeto. Al apresurarlo todo y no tener las bases de conocimiento real de la otra persona.  Al no sembrar lo verdaderamente necesario en el cortejo gradual de una sana relación, generalmente lo hecha todo a perder. Haciendo de este estilo de vida, un verdadero ciclo que hace a muchos parecer verdaderamente unos tontos. Curiosamente el escudo principal suele ser que no se es tonto teniendo logros en el: físico, el trabajo, la economía, la salud, la familia, etc. Lo cierto es que ganar el mundo entero y tener el anhelo de conquistar el amor y no lograrlo. Es sinónimo de frustración, fracaso y depresión.

3.- Un corazón confundido olvida y no aprende. No entiende que no importa qué tan buenos sean sus sentimientos y su bondad. Se necesita ser muy inteligente para verdaderamente elegir y saber amar. Después de un fracaso su pensamiento esta generalmente centrado en el por qué la otra persona fue tan mala y llena de ingratitud. No observa dentro de sí, en cuáles fueron sus errores y se viste de una falsa motivación. Que generalmente esta bordada de mucha confusión. Decide ser optimista, ver al frente y nuevamente abrir las puertas al amor. Pero al iniciar de nuevo una nueva relación generalmente vuelve a cometer los mismos o peores errores.  Al no aprender se condena a una propia autodestrucción de cualquier relación de amor.

4.- Un corazón confundido, sabe generalmente lo que quiere. Mas no lo que realmente necesita. Así es que llora sin saber llorar, sufre sin saber sufrir y recibe enseñanzas mas no aprende. Busca el placer sin entender el valor del dolor. Y en la soledad y en la quietud ignora lo importante que esto representa en fortaleza y preparación. Un corazón así generalmente busca consejos y compañías de personas o corazones tan confundidos o incluso más ignorantes que él mismo. Se olvidan o ignoran que una persona inteligente o que busca serlo, se rodea de personas más inteligentes o preparadas que uno mismo. Una persona que verdaderamente te quiera, te dirá en medio de escucharte, comprenderte y respetarte, todo lo que no te gusta.  Lo que generalmente, no deseas escuchar. No te dirá lo que tontamente tú quieres recibir. Más bien te incomodará y parecerá si eres ignorante  tu enemigo. Más una persona preparada, te conducirá en lo que necesitas y no necesariamente en lo que tontamente quieres impulsivamente alcanzar.

5.- Un corazón confundido, no eligió ser así. Pues antes de actuar está el sentir, mas atrás está el pensar  y mucho antes están todas las vivencias condicionadas y preconcebidas muy en nuestro pasado y muy en nuestro interior. Muchos corazones confundidos nunca recibieron un mensaje, consejo o dirección de quienes eran los responsables de darles lo mejor en la verdadera preparación. La preparación en el amor propio, en el amor al prójimo, en el amor a Dios. Lo cierto es que dieron muchas muestras,  quizás de inseguridades, de callarse todo y de querer ignorar en vez de enfrentar plenamente el dolor. De saber reír y con plena seguridad amarse a sí mismos para saber recibir y dar amor. Llevaron consigo una carga muy pesada que no quedó solamente en ellos, sino que  generalmente la heredan. Haciendo de esa condición un muy mal estilo de vida que se transmite de generación en generación. Si estás en esta condición solamente me queda por decirte que busques ayuda, que busques muy dentro también en tu interior, busca pensar diferente y sabiamente, busca siempre lo más importante. Busca a Dios.