La ambiciosa apuesta de Netflix Inc. a las grandes producciones ha tenido una recepción entre la audiencia digna de una película de cine de gran presupuesto.

Bright, protagonizada por Will Smith, atrajo suficientes espectadores en sus primeros tres días en la plataforma de streaming como para competir con el público de fin de semana de estreno de varias de las mejores películas de Hollywood este año, según datos de Nielsen.

Del 22 al 24 de diciembre, Bright obtuvo 11 millones de espectadores solo en Estados Unidos, anunció este jueves Nielsen. Si esos espectadores hubieran pagado el precio promedio de una entrada a cine de alrededor de 9 dólares, habría sido un debut de 99 millones de dólares en la taquilla, más o menos lo mismo que registró The Fate of the Furious, de Universal Pictures, en abril.

Algunas advertencias sobre esos números: los suscriptores de Netflix usan el servicio para obtener una variedad de programación, y es posible que no hubieran pagado para ver Bright si solo estaba disponible en las salas de cine.

Y Netflix no está de acuerdo con la metodología de Nielsen, en parte porque solo mide las reproducciones en los televisores, dejando por fuera las computadoras y los teléfonos. Netflix no publica sus propios datos de audiencia.

De todas formas, los números tienen que ser alentadores para Netflix, que gastó alrededor de 90 millones de dólares para hacer Bright.

La película de un par de policías, con elementos de fantasía al estilo de la saga El Señor de los Anillos, solo obtuvo reseñas positivas de 12 por ciento de los críticos citados por el portal Rotten Tomatoes.

Las acciones de Netflix subieron 3.5 por ciento a 192.71 dólares al cierre del jueves. Los títulos acumulan un alza de 56 por ciento este año.