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En reunión convocada por la Organización de Padres y Maestros (PTO por sus siglas en inglés) de San Luis High School (SLHS), a la que acudieron unas 700 personas, el miércoles en el auditorio de la escuela, los padres de familia exigieron a la administración del plantel y a las fuerzas del orden público, medidas más estrictas de seguridad para hacer frente a la crisis de consumo de fentanilo entre los jóvenes.

Con dos mil 800 estudiantes y seis oficiales de seguridad en el plantel, los padres pidieron que se invierta más en seguridad, realizar operativos sorpresa de revisión de mochilas e inspecciones con unidades caninas entrenadas para la detección de drogas.

En lo que va del mes suman 10 casos de sobredosis por fentanilo en menores de edad y la muerte de un joven de 17 años. Muchos de estos casos atendidos en la propia escuela, mientras que el año pasado murió en diciembre un joven de 22 años y se presentaron 16 casos de sobredosis.

En la reunión participaron personal de los departamentos de policía y bomberos de San Luis, el director del Puerto de Entrada de San Luis, John Schwamnn y  el director interino de San Luis High School, Lucky Arvizo.

Durante una presentación sobre el consumo de opioides, el vocero del Departamento de Bomberos, Luis Cebreros indicó que si no se toman medidas, al final del año los números llegaran a los 120 casos y una muerte al mes. “No queremos que nuestra comunidad sea conocida como un lugar donde están matando niños por sobredosis. Como parte de mi trabajo tengo que ver estos casos. Los padres que han perdido a sus hijos están hechos pedazos”.

El detective Ernesto Prieto comentó que las pastillas se están traficando en la misma escuela a un precio que varía entre los 10 y 12 dólares.

Al parecer la droga está siendo traída del lado mexicano de la frontera por los mismos estudiantes y como es producida en laboratorios clandestinos, la concentración que tiene no es regulada, esto y el hecho de que se está mezclando con otras drogas provocan que la sustancia sea letal.

Durante la reunión, las autoridades insistieron a los padres en mantener con sus hijos una buena comunicación y estar al pendiente de los cambios que estos tienen en lo que a actitudes y amistades se refiere. “Nadie conoce mejor a sus hijos que ustedes”, dijo Prieto, quien expuso que una de las señales de consumo de fentanilo es vomito de color rojo.