El gobierno de Santos González está por cumplir 7 meses, y para calificar su gestión no hay mejor opinión que la del ciudadano, del obrero, de la señora ama de casa, el estudiante, el profesionista, el empresario, el ciudadano ordinario que apoya su supervivencia de las condiciones económicas y sociales de su entorno, es decir, depende de cómo le vaya en la feria. Usted podrá coincidir conmigo, que hay temas centrales en los que evidentemente el alcalde debe estar centrado ocupado y preocupado, la inseguridad y la obra pública. El primero es el más complicado, porque si bien es cierto que los motivos que generan delincuencia o violencia en la ciudad, tienen que ver con las drogas, consumo y distribución, armas de fuego, células del narcotráfico y crimen organizado, la bronca siempre recae en la primera autoridad. La descomposición del tejido social no es ningún efecto de la corrupción o del narcotráfico, es responsabilidad de usted y mía. Mientras usted y yo trabajamos en acciones o estrategias de recomposición de ese tejido, que inicia en el seno familiar con la prevención y educación, la autoridad debe trabajar por lo básico, la prevención, la firmeza en el combate a la distribución de drogas, en reformar las leyes de justicia y combatir la impunidad. Pues para recomponer el tejido social pasarán muchos, muchos años, nuestros ojos ya no podrán ver el cambio en la civilización. Asuma usted su responsabilidad y deje de echarle la culpa al gobierno. La mitad de esa culpa es nuestra. Es inadmisible que usted permita y defienda las fechorías de su hijo, que tenga usted en casa un ladrón, un sicario, un violador o un chamaco agresivo con todo mundo, con el pretexto de que es su hijo y a los hijos no se les toca  ni con el pétalo de una rosa. Es inaceptable que usted se haga de la vista gorda que un vecino, el compadre, el sobrino o cualquier familiar sea el vendedor o distribuidor de la tiendita de drogas, “para mantener la fiesta en paz”. Es una estupidez que usted permita que en casa haya un arma pa´cuando se ofrezca. O que usted aplauda la música buchona a todo volumen  en horas de la madrugada, valiéndole un pito (silbato) el respeto a los vecinos y la civilidad. El jefe de la Comuna debe liderar una política de mano dura, firmeza y dejar un lado el paternalismo utilizando el pretexto de la armonía y la reconciliación, método que muchos utilizan para burlarse de las autoridades haciéndose las víctimas.

En segundo lugar, la obra pública e infraestructura es el camino al desarrollo, Santos tiene un gran reto en la materia, los 600 millones de pesos que destinará AMLO esta ciudad seguramente ayudarán a levantar el ánimo de la inversión. Pero también debe responder el trabajo de la OPRODE de Mario Guevara con resultados inmediatos, que demuestre que echar abajo el trabajo de muchos años de la COPRESAN valdría la pena. Que se impulse los eventos turísticos que hablan bien de San Luis, como el TIERRA SONORA, el Festival del Globo, la Baja 500 y otros eventos de gran calidad que se han visto desdeñados. Insisto en que Santos González es un hombre de buena fe, de buenas intenciones y preocupado por los sectores más desprotegidos o vulnerables. No es suficiente, pues necesita del sector productivo, del empresarial, del que genera empleos e inversión. A la lucha deben sumarse personajes que podrían ser de gran ayuda y que hasta hoy solo se han dedicado a negarla y generar conflicto. Como nunca San Luis había registrado 4 diputados “aliados” al partido que gobierna esta ciudad, pero como nunca se han visto tan miserables negándole gestión y coordinación en beneficio de la sociedad, so pretexto de diferencias políticas con el alcalde. Es tiempo de corregir, de reconsiderar y sobre todo de voluntad en pro de los sanluisinos. Además El pueblo bueno se los reconocerá en la boleta electoral del 2021, de lo contrario, de nada serviría el arrastre electoral del 2018.

 

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