La poca presencia de plagas conjugadas con las oportunas y certeras aplicaciones, aunadas al clima benigno que reino durante todo el desarrollo del cultivo, el Investigador del Instituto Nacional de Investigaciones Forestales, Agrícolas y Pecuarias (Inifap) se atrevió a pronosticar que este año será bueno para el algodonero.

Luego de una visita de campo que encabezo el MC, José Luis Herrera Andrade, por diversos predios del  Valle de San Luis, concluyó en que este año fue bajo en plagas y que las aplicaciones de los distintos productos fueron oportunas, lo que se conjugó con el retraso de 17 días que tuvo el monzón con relación a los últimos siete años.

En el recorrido  organizado por la presidencia de la Junta Local de Sanidad Vegetal, que encabeza Ernesto Loera Orozco, en coordinación con el Distrito de Desarrollo Rural (DDR), que preside Julio César Rodríguez Pérez, el investigador detalló que el retraso del fenómeno mozón favoreció a que la planta incrementara el “amarre” de los cuadros productivos.

Ante técnicos del DDR que han sido incorporados a estos trabajos, como también de la Junta de Sanidad Vegetal e independientes, se explicó que desde junio se pudo advertir que se estaban dando las condiciones para un buen año algodonero.

En el evento que fue notoria la ausencia de productores, se abordó el punto de las malezas, destacando que en este año resalto la aparición del “trompillo”, al igual que la correhuela, exigiendo esto que se tomen medidas oportunas.

La presencia del “Piojo harinoso” que ya se tiene, originó que la comitiva de técnicos, directivos y funcionarios, se dirigieran al ejido Nuevo Michoacán a inspeccionar el rancho de Fernando Martínez Loya.

Aunque se descubrió que la aparición del Chupador no es tan peligrosa, sí se recomendó tomar acciones inmediatas, porque ya su presencia se ha visto en otros dos ranchos más, lo que significa que es un problema que ya se debe controlar.

En la parcela de Demetrio Benítez Sánchez, en la colonia Nuevo León, la que fue sembrada con semilla delta Pine 12-19, se discutió la conveniencia de los ciclos largos o cortos, sugiriendo el investigador a título personal el primero, aunque esto será determinado con los resultados que se tengan al final de la cosecha.

La sugerencia, hizo la observación el Maestro Herrera, debe tomarse siempre y cuando el terreno presente calidad y potencial para el cultivo, así como que se cuente con la garantía del agua