Aduanas y Protección Fronteriza de Estados Unidos (CBP por sus siglas en inglés) demanda la acción del Congreso ante la crisis humanitaria que se está viviendo en la frontera suroeste, con el arribo de miles de familias centroamericanas con la intención de pedir asilo en el país.

Andrew Meehan, Comisionado Adjunto de Asuntos Públicos, Aduanas y Protección Fronteriza manifestó en una declaración, que el Departamento de Seguridad Nacional (DHS) está comprometido a atender esta necesidad humanitaria, pero la situación actual es insostenible para las operaciones de la Patrulla Fronteriza.

“Esta situación no es una opción. El marco legal debe ser abordado. El único remedio para esta crisis es la acción del Congreso”, señaló.

La Patrulla Fronteriza, indicó, ha sido transparente durante varios meses al transmitir el mensaje tanto públicamente como a nivel internacional y al Congreso de que el sistema de inmigración no funciona y que se encuentran en niveles críticos de capacidad en toda la frontera suroeste.

“Las instalaciones y la mano de obra de CBP no pueden soportar este aumento dramático en las detenciones de unidades familiares y niños no acompañados. No hay consecuencias que la Patrulla Fronteriza pueda aplicarse a este grupo demográfico según la ley actual y las decisiones judiciales”, dijo.

Explicó que las estaciones de la Patrulla Fronteriza se construyeron en los años 80 y 90 para procesar a cientos de individuos adultos, solteros, procedentes de México, no a cientos de miles de unidades familiares y jóvenes no acompañados del triángulo norte. “Las instalaciones de estancia temporal simplemente no fueron diseñadas para procesar y atender a una población de este tamaño y de esta característica demográfica”.

Comentó que casi todos los sectores de la Patrulla Fronteriza en la frontera suroeste han excedido su capacidad, obligando a CBP a buscar todas las soluciones temporales posibles para alojar, procesar y cuidar de forma segura a quienes se encuentran bajo custodia, lo que incluye a proveedores médicos contratados a tiempo completo para tratar problemas médicos de inmediato, mantas y otros artículos para tratar el clima frío y caliente, acceso a duchas, agua y baños, necesidades básicas como productos de higiene, tres comidas al día con refrigerios adicionales , y acceso a teléfonos.

La crisis es tan crítica que, por la seguridad de los agentes de la Patrulla Fronteriza y los que están bajo su custodia, se han empezado a procesar unidades familiares no delictivas para su liberación inmediata bajo una orden de reconocimiento basada en los problemas de capacidad actuales, dijo.

Por otro lado asentó que la situación ha impactado dramáticamente la capacidad de CBP de llevar a cabo su misión principal de seguridad fronteriza. “Actualmente, casi el 40% de los agentes en la frontera suroeste se desvían de nuestra misión de seguridad fronteriza para cuidar, transportar y procesar unidades familiares y menores no acompañados”.

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