El Papa Francisco aceptó la renuncia de un obispo en Los Ángeles acusado de abusar sexualmente de un menor, dijo El Vaticano este miércoles, en el último escándalo que sacude a la Iglesia católica.

Un breve comunicado, el Vaticano anunció la renuncia de Alexander Salazar, de 69 años, obispo auxiliar de la ciudad californiana. También distribuyó una carta sobre el caso escrita por el actual Arzobispo angelino, José Gómez.

La imagen de la Iglesia católica estadounidense sigue dañada por el reciente reporte de un Gran Jurado que indicó que 301 sacerdotes del estado de Pensilvania habían abusado sexualmente de menores durante un periodo de 70 años.

En febrero está prevista la realización de un gran encuentro en el Vaticano para abordar la crisis por los abusos sexuales que enfrenta la institución religiosa a nivel mundial.

La carta de Gómez a sus fieles dijo que en 2005, un año después de que Salazar se convirtiera en obispo, la Arquidiócesis conoció una acusación que aseguraba que Salazar estuvo implicado en una mala conducta con un menor cuando era sacerdote en una parroquia en los años 90.

La Policía investigó, pero el Fiscal de distrito de Los Ángeles no presentó cargos, señaló la carta de Gómez, que agregó que Salazar, originario de Costa Rica, ha negado de forma consistente cualquier mala conducta.

La Junta de Revisión de Malas Conductas del Clero, un organismo independiente de la Arquidiócesis, consideró creíble la acusación e informó al Vaticano.

La carta del Arzobispo no explicó por qué el proceso entre la acusación inicial y la renuncia duró 13 años. Un comunicado de la Arquidiócesis de Los Ángeles dijo que el nombre de Salazar reapareció después de que Gómez se convirtió en Arzobispo en 2011 y ordenó una revisión de acusaciones pasadas de abusos.