Comparte DIARIO NOTICIAS en tus redes

Un hombre armado con un garrote se bañó con gasolina en la estación de servicio ubicada en calle 42 y avenida Nuevo León, y luego se prendió fuego a media calle, policías y un empleado de la estación evitaron que muriera en el sitio, al apagar las llamas con un extintor.

Fue identificado como Leonardo “B” de 38 años de edad, quien momentos antes fue reportado por algunas personas, ya que con un garrote andaba causando daños a varios autos estacionados sobre la avenida Nuevo León.

El sujeto, afectado de sus facultades por drogas o alcohol, también garrote en mano, intentó despojar del auto al velador de la gasolinera, quien logró evitarlo.

Eso provocó el enojo del sujeto, quien tomó una de las manqueras de combustible y se bañó, para posteriormente tomar por la avenida Nuevo León hacia la 41, accionando el encendedor sin que este le funcionara.

Fue a las tres y media de la mañana cuando la policía recibió el reporte al sistema de emergencias 911, acudiendo de inmediato un patrullero, quien lo interceptó en la calle 41.

Al intentar detenerle se le fue encima con el garrote y luego se dirigió de nuevo a la estación de gasolina para tomar de nuevo la manguera y rociarse de gasolina, cuando el agente intentó controlarlo también lo bañó con el combustible.

Luego corrió por la calle 42 al norte y en el callejón Mérida accionó el encendedor, esta vez sí se activó y el hombre se convirtió en una antorcha humana.

Tras caer al suelo y rodar en ambos sentidos, el hombre fue rociado con el polvo del extintor y al apagarse las llamas lo sometieron contra el suelo, los pedazos de piel se quedaban en las manos de los policías, quienes usaron sus pies para mantenerlo contra el suelo apoyando el pecho.

Por considerar un peligro para los ambulantes de la Cruz Roja, que el hombre empapado de gasolina y demasiado alterado y agresivo se fuera a bordo de la unidad, fue esposado y llevado al hospital en una patrulla.

El hombre en todo momento gritaba que quería morirse y pedía a los policías que lo dejaran quemarse o que lo mataran a balazos, de acuerdo a la versión de testigos.