El documental Leaving Neverland, estrenado el pasado domingo en la plataforma HBO, sigue dejando un reguero de consecuencias. En esta reciente cinta, dos supuestas víctimas de Michael Jackson relatan de forma dura y explícita los abusos que sufrieron por parte del llamado rey del pop hace más de dos décadas.

 

Wade Robson y James Safechuck relatan cómo conocieron al cantante y cómo fueron sus experiencias sexuales con él a mediados de los años noventa. La familia de Jackson considera el metraje “un linchamiento público” sobre casos de los que “no hay pruebas”. Ahora la que ha dado su versión ha sido Paris, su hija más mediática.

 

Según recoge la web estadounidense TMZ, Paris Jackson apoya firmemente la inocencia de su padre y no cree que el músico abusara de niños. Así lo aseguran fuentes cercanas a la incipiente actriz, que afirman que además ella no ha visto el documental. La cinta fue estrenada el mes pasado en el Festival de Cine de Sundance y esas mismas fuentes cercanas a ella afirman que no se le dio la oportunidad de verlo antes de la premiere.

 

El propio director de la cinta, Dan Reed, asegura haber recibido “un diluvio de odio” por correo electrónico de los seguidores del artista: “Son el Estado Islámico de los fanáticos”. De hecho, algunas cuentas de redes sociales gestionadas por seguidores de Jackson han tratado de desacreditar las versiones de las dos supuestas víctimas.