La secretaria de Seguridad Nacional (DHS por sus siglas en inglés), Kirstjen Nielsen, hizo una visita el pasado sábado a la Estación de Yuma de la Patrulla Fronteriza luego de estar el viernes en la frontera de Texas donde murió el segundo niño guatemalteco en custodia del gobierno federal en menos de un mes.

La visita estuvo cerrada a los medios de comunicación, pero de acuerdo al periódico de Phoenix, Arizona Republic, Nielsen sostuvo una reunión de aproximadamente dos horas en el interior de la Estación de la Patrulla Fronteriza. Llegó al lugar a las 9:55 de la mañana y se retiró a las 12:10.

Se encontraron con la secretaria, Robert Perez, comisionado adjunto de Aduanas y Protección Fronteriza; Anthony Porvaznik, jefe del sector Yuma de la Patrulla Fronteriza; Jesse Williams II, director adjunto de la oficina de campo de Phoenix de Inmigración y Control de Aduanas; John Schwamm, director del puerto de CBP San Luis; y personal médico.

Uno de los temas tocados fue el de los desafíos que enfrenta el Sector Yuma de la Patrulla Fronteriza por los cruces fronterizos de inmigrantes, además de tópicos de salud con los técnicos médicos y paramédicos de la Patrulla Fronteriza y un equipo médico de la Guardia Costera desplegado en la frontera.

En declaración de Nielsen luego de la muerte del niño Guatemalteco de 8 años Felipe Gómez Alonzo en un hospital de Texas, expuso que en los últimos meses, se ha visto un aumento dramático en la frontera de familias y niños no acompañados que cruzan ilegalmente. “Solo en los últimos dos meses, la Patrulla Fronteriza ha detenido a 139 mil 817 extranjeros ilegales en la frontera suroeste en comparación con 74 mil 946 detenidos durante el mismo período en el año fiscal pasado. Esto es un aumento del 86% y un cambio dramático con respecto a las tendencias históricas y solo se ha vuelto más marcado en diciembre”.

Señaló que la dinámica cambiante es el resultado directo de un sistema de inmigración que recompensa a los padres por enviar a sus hijos solo a través de la frontera, un sistema que evita que los padres que traen a sus hijos en un viaje peligroso e ilegal enfrenten las consecuencias de sus acciones, un proceso de asilo que no es capaz de ayudar rápidamente a aquellos que califican para el asilo, un sistema que fomenta las reclamaciones fraudulentas y un sistema que alienta a los malos actores a entrenar a los extranjeros para que realicen reclamaciones frívolas ante un juez federal de inmigración.

Indicó que aunque DHS continuará haciendo todo lo que pueda dentro de la ley y con los recursos que cuenta, corresponde al Congreso poner fin a esta crisis humanitaria.

“Si bien he viajado a la frontera con frecuencia, dado el dramático aumento en el número de familias y niños que llegan a nuestras fronteras y el aumento en el número de migrantes que aparecen con enfermedades, quise volver a escuchar de primera mano a los hombres y mujeres de CBP que realizan su misión en la frontera cada día y desde nuestras organizaciones asociadas”, dijo Nielsen en una declaración emitida el sábado después de su estancia en El Paso, Texas. “El sistema está claramente abrumado y debemos trabajar juntos para enfrentar esta crisis humanitaria y proteger a las poblaciones vulnerables”.

Sobre la visita de la secretaria a Yuma, el congresista Raúl Grijalva dijo: “Mientras la secretaria Nielsen se embarca en su última oportunidad fotográfica y en un tour mediático en la frontera sur, llega bajo la nube oscura de un cierre gubernamental inducido por los republicanos, las amenazas del presidente de cerrar la frontera y la trágica muerte de dos niños bajo la custodia del DHS . He sido claro desde el principio. La secretaria Nielsen no tiene ningún negocio como secretaria del DHS, y los últimos problemas de responsabilidad y transparencia en el DHS brindan más evidencia de que no está capacitada para dirigir. Reitero mi llamamiento para que renuncie”.