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Investigado por: Mtra. Gloria Mojardín

La canícula inició el pasado 18 de julio, cada año sucede durante 40 días entre los meses de julio y agosto, aunque este fenómeno en circunstancias excepcionales puede comenzar desde junio o extenderse hasta septiembre y permanecer más de 40 días. Es el período más caluroso del año, en el que la temperatura alcanza los niveles más altos. En este lapso, disminuye la probabilidad de lluvias y aumenta la temperatura. Este fenómeno provoca temperaturas de hasta más de 50 grados en algunas zonas del país (como San Luis R. C. Mexicali y otras).

El motivo de que no empiece exactamente con el inicio astronómico del verano se debe a varios factores: el Sol se encuentra muy alto a principios del verano, la radiación solar hace que la tierra ya esté recalentada, el efecto termorregulador de los mares y océanos. Entre otros, estos son algunos motivos.  A pesar de que al inicio del verano hay más horas de sol, la temperatura de la superficie del mar todavía no es muy alta, por eso actúa regulando la temperatura del aire de las zonas costeras.

La palabra canícula procede de canis (perro) y se refiere a la estrella Sirio (“la abrasadora”) de la constelación Canis maior, la más brillante del cielo durante el verano del hemisferio norte, esta estrella pertenece a  la constelación del Can Mayor. Sirio es una de las estrellas “próximas” al sistema planetario solar, a unos ocho años luz de la Tierra. Antiguamente  pensaban que cuando más brillaba ésta estrella, más calientes serían los días siguientes.

Origen de  la canícula y sus consecuencias. Algunos investigadores señalan que la canícula es un fenómeno que tiene que ver con la relación atmósfera-océano. Estos cambios pueden estar presentes sobre la circulación atmosférica o pequeños cambios de la temperatura de la superficie del mar (agua caliente) frente a las costas. El motivo del que se tiene mayor conocimiento es por el desplazamiento y fortalecimiento, hacia el Golfo de México, de un sistema de alta presión atmosférica, conocido como el anticiclón de las Bermudas-Azores, el cual habitualmente se ubica en el centro del océano Atlántico.

Las temperaturas  aumentan de manera significativa, especialmente las sensaciones térmicas debido al alto contenido de humedad en el ambiente que puede superar los 50°C.  Se presentan chubascos y tormentas con granizo, pero de forma más aislada, y pueden ser muy fuertes, incluso, ocasionar inundaciones.  Se prevé que en la canícula de este año, el calor sea más intenso debido a la menor actividad tropical en el atlántico, haciendo menor la cantidad de ciclones tropicales. Además, el fenómeno de El Niño podría hacerse presente. No existe fecha oficial para que la canícula inicie y termine, ya que varía en cada región de México (excepto noroeste). Puede iniciar desde junio y en casos extremos, prolongarse hasta octubre, por lo que no son necesariamente los 40 días.

Los padecimientos por exponerse a las altas temperaturas de la canícula son: Confusión, insolación, convulsiones, golpes de calor, dolores de cabeza, deshidratación y fiebres altas. El golpe de calor se produce cuando la temperatura corporal se eleva por encima de 39.4 centígrados, ya sea por consecuencia de la temperatura ambiente o por actividad física. Entonces el organismo es incapaz de regular su temperatura y puede provocar deshidratación, delirio, vértigo, convulsiones y, en algunos casos, la muerte. Se debe atender principalmente las necesidades de niños menores de cinco años, adultos mayores o personas con enfermedades crónicas.  Estas precauciones también son para personas que  realizan actividades físicas en los horarios de mayor radiación solar, como los jornaleros agrícolas o los trabajadores de la construcción.

Durante los días que dura la canícula, se recomienda evitar exponerse al sol.  Además se recomienda no realizar actividades durante las horas de mayor radiación (entre las 11:00 a.m. y las 4:00 p.m. horas). Debemos consumir suficiente agua o bebidas con electrolitos. Usar sombrillas, gorras o sombreros y ropa ligera de colores claros. Ante síntomas como debilidad y/o calambres, es necesario que las personas se retiren del sol, se hidraten y vayan a la unidad de salud más cercana, para prevenir posibles complicaciones.

Precauciones que debemos tomar: Usar bloqueadores solares con factor solar lo más alto posible, evitar la exposición prolongada al Sol, consumir mayor cantidad de líquidos, usar ropa de algodón, con manga larga, delgada y de colores claros. Acudir a una Unidad de Medicina Familiar o a urgencias de un hospital en caso de sentir  algunos de los síntomas que se producen con la exposición prolongada al Sol, evitando así consecuencias, a veces fatales.

Además, debemos ser muy cuidadosos para evitar incendios, no tirar basura ni vidrios en el  campo que podrían crear el efecto lupa con los rayos del sol, y no hacer fogatas. Estas  son algunas de las recomendaciones básicas.