La cuaresma es el tiempo litúrgico de conversión, conmemora los cuarenta días en que Jesús se retiró al desierto para orar ante su padre Dios.

El padre Ramón Tapia, de la comunidad de la Inmaculada Concepción de María, señala que, en los tiempos actuales, la Cuaresma es el tiempo litúrgico de conversión, que nos permite prepararnos a la gran fiesta de la Pascua.

“No se puede ver la resurrección de Cristo sin ese tiempo de preparación, de conversión del corazón”, expresó el párroco y decano de la Diócesis de Mexicali en esta ciudad.

“Todos, como cristianos, buscamos acercarnos al templo a recibir la ceniza; la cuaresma nos lleva hacia ello, hacia la pascua, hacia la resurrección de Cristo”, expresó.

El ayuno, la oración y el dar limosna son algunas de las actividades que el padre Ramón Tapia recomienda a los feligreses durante la Cuaresma.

En la Cuaresma, Cristo nos invita a cambiar de vida. La Iglesia nos invita a vivir la Cuaresma como un camino hacia Jesucristo, escuchando la Palabra de Dios, orando, compartiendo con el prójimo y haciendo obras buenas.

La oración, dice el padre Tapia, es una comunicación entre la persona y Dios. “Hay rezos que ya están establecidos, como el Padre Nuestro, Ave María, y más, pero, en realidad, si yo me siento delante de un crucifijo, lo contemplo y reconozco que Cristo me ha dado la vida, ahí tengo un diálogo con él”, expresó.

Este miércoles, 6 de marzo, se celebra el Miércoles de Ceniza; una gran cantidad de feligreses acudirá a los templos a que le sea impartida la ceniza.

“En la parroquia Inmaculada vamos a tener una misa a las 7, en la misa se bendice la ceniza, y también se impone; a partir de las 7, cada hora, hasta las 8 de la noche, se va a estar impartiendo la ceniza cada hora. Habrá misas a las 7 de la mañana, a las 12 y a las 7 de la tarde”, dijo.

El Miércoles de Ceniza marca el inicio del periodo de reflexión, en que los católicos echarán de sus corazones el odio, rencor, envidia y celos que se oponen al amor infinito de Dios, como parte de la preparación hacia el día más grande de esa religión, que es la resurrección de Jesús.