De acuerdo a la autopsia, el residente del ejido Islita que falleció la madrugada del martes, no murió por una agresión canina sino a causa de un infarto agudo al miocardio.

A través de un comunicado de prensa, la Dirección de Seguridad Pública y Tránsito Municipal aclaró este miércoles que el deceso fue por causa natural y no por agresiones de una jauría de canes.

“Las lesiones que presentaba el cuerpo se registran posterior al fallecimiento de la persona y se presume fueron causadas por fauna silvestre, animales de uña, por lo que no se descarta hayan sido coyotes, ya que los canes no atacan para comer carne humana”, señaló la dependencia.

Como se recordará, vecinos del ejido Islita encontraron la mañana de este pasado martes 29 de noviembre aproximadamente a las 6:00 horas, a una persona tirada en el patio de su casa, el cual estaba rodeado de varios perros que presuntamente habían devorado partes del cuerpo.

“Es importante aclarar que la causa del fallecimiento es un infarto agudo al miocardio, posteriormente el cuerpo sufrió agresiones por la fauna silvestre”, remarcó.

 

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