Inspectores del Gobierno federal difundieron imágenes, después de recorrer algunas de las instalaciones del sur de Texas en las que son detenidos y procesados adultos y niños que cruzaron la frontera desde México.

Conforme aumenta la indignación pública en torno a las condiciones en las que el Gobierno estadounidense mantiene detenidas a miles de personas, algunas de ellas de unos cuantos meses de edad, el reporte ofrece nuevos motivos de alarma.

Un alto gestor del Gobierno describió la situación como una bomba de tiempo, según el estudio.

“Cuando los detenidos nos vieron, comenzaron a golpear las ventanas de la celda, gritaron, colocaron frente a las ventanas notas con el tiempo que llevan detenidos, e hicieron notar evidencia del tiempo que llevan ahí”, dice el informe.

Debido a que las instalaciones para albergar a largo plazo a adultos con niños ya operan a su máxima capacidad, el Gobierno del Presidente Donald Trump ha dicho que debe mantener detenidas a las personas en instalaciones inadecuadas de la Patrulla Fronteriza por mucho más tiempo que las 72 horas que, por lo general, permite la ley.

El reporte también señala que en algunas estaciones falta comida caliente y facilidades para que los migrantes se bañen.

El reporte fue difundido un día después de que un grupo de legisladores demócratas visitaron la instalación de la Patrulla Fronteriza en Clint, Texas, en el otro extremo del estado, y en donde previamente un grupo de abogados había reportado que cerca de 250 niños estaban detenidos en condiciones insalubres.

El representante Joaquín Castro logró introducir un teléfono para filmar.

La publicación del informe también coincidió con una ola de protestas a nivel nacional para pedir el cierre de los centros migratorios.

En una fotografía, uno de los 88 encerrados en una celda diseñada para alojar a 41 personas, coloca contra la ventana un pedazo de cartón que sólo tiene escrita una palabra: “Auxilio”.

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