Donald Trump, presidente de los Estados Unidos, anunció este jueves la construcción  de un muro en la frontera entre México y los Estados unidos. El mandatario declaró una emergencia nacional y crisis humanitaria, que le dará libertad para tomar los recursos necesarios para la construcción de esa obra.

Ante la declaratoria de la emergencia nacional, Marco Antonio Reyes, presidente de la Mesa de Supervisores del Condado de Yuma, consideró que el impacto en esta frontera de dichas acciones no se verá con un muro, sino en el recrudecimiento de las políticas antiinmigrantes.

“Podríamos ver repercusiones en el cruce fronterizo y en el proceso por el que tiene que pasar las personas que desean entrar como refugiados al país, el cual podría endurecerse”, dijo.

El funcionario no cree que en esta región vaya a realizarse un reemplazo del cerco fronterizo. “Casi nada del dinero autorizado por el Congreso se va a utilizar en estas áreas. Todo se destinará a la frontera de Texas, así que no habrá un impacto físico aquí”.

Indicó que los 1.4 billones de dólares aprobados por el Congreso son específicamente para invertirse en conceptos de protección fronteriza que ya se han llevado a cabo y se seguirán haciendo como barreras y tecnología. “No hay nada acerca del prototipo de muro de Trump”.

Expuso que la declaración de emergencia es para casos justificados como un ataque terrorista y es muy diferente que se pueda comprobar con números que hay crisis en la frontera.

“Lo que está haciendo Trump es alimentar a su base electoral. Quiere sacarle la vuelta al Congreso, pero le pasará lo mismo que en las otras acciones ejecutivas que ha realizado, ésta también acabará en la corte. Es difícil que lo haga impunemente”, apuntó.

Aseguró que la declaración de emergencia no dañará las buenas relaciones de San Luis, Somerton y Yuma con las ciudades hermanas del otro lado de la frontera. “Los que vivimos en la frontera entendemos la mecánica entre los países”.

 

RAÚL GRIJALVA RECLAMA

Por su parte el Congresista Raúl Grijalva dijo que no puede votar por una legislación que recompense el comportamiento desquiciado del presidente y sus políticas de carga racial, y condenó la toma de poder inconstitucional de Trump al declarar una emergencia nacional. Subrayó que un desacuerdo político sobre una promesa de campaña no es una emergencia nacional, y el Congreso debe agotar todas las vías posibles para detener las acciones inconstitucionales del Presidente. “Aunque reconozco y respeto el trabajo de mis colegas demócratas en el comité de la conferencia que intentaron hacer que una situación insostenible sea menos dolorosa, las comunidades fronterizas y las familias inmigrantes no deberían tener que soportar la peor parte de las mentiras del presidente”.