Con lágrimas de orgullo y satisfacción, un ex agente de la policía atestiguó la graduación de su hija como policía, egresada de la octava generación del Centro de Capacitación y Adiestramiento Policial, Cecap.

Martin Félix Luzanilla, quien a la fecha cuenta con 67 años de edad, dijo en entrevista que se siente muy orgulloso de su hija, y más, porque desde los siete años de edad quería ser policía.

Hoy en la ceremonia que se llevó a cabo en las instalaciones del salón de usos múltiples del DIF, Alma Angélica Félix Candela fue una de las seis mujeres graduadas que pasó a recibir su constancia y sus distintivos de jerarquía o grado.

Martin Félix, quien prestó sus servicios de 1989 a 1991, en la administración de Jesús Bustamante Salcido, recuerda que le asignaron la patrulla 718, una Caprice de la marca Chevrolet.

“Cuando llegaba a la casa en la patrulla salía mi niña y me decía que ella también quería ser policía, y que cuando fuera grande lo iba a hacer, y hoy me lo cumplió”, dijo con marcado orgullo y satisfacción.

En compañía de su esposa María del Socorro Candelas, el ex agente se apresuró a felicitar a su hija y desearle una carrera duradera y llena de satisfacciones.

Martín, residente del ejido Lagunitas, comunicó que hoy en día la imagen de la policía está casi por los suelos y que esta es una oportunidad para las nuevas generaciones, para que la corporación sea otra vez de respeto y trabajo.

“Yo le digo a mi hija que la carrera de policía está llena de obstáculos y que la mejor manera de saltarlos está en hacer un buen trabajo y sobre todo seguir los lineamientos de Servir y Proteger”, citó.

Finalmente comunicó que todos los egresados son gente sana y que como tales deben de seguir para no contaminarse con los malos ejemplos.