El no haber hecho la programación del agua perfecta en el Modulo de Riego Número 3, fue un error garrafal que evidencio a los Directivos como unos desorganizados que no están atentos en la administración de la Empresa.

Es extraño que Directivos de gran experiencia que acompañan al Prof. Modesto Gutiérrez en el Consejo de Administración, no revisaran la programación que en su momento elaboró el Gerente, Lic. Julián Cuén Ponce y que envió a la Sociedad de Responsabilidad Limitada –SRL-.

La falta de agua en el modulo no es culpa de Julián, sino de los Directivos que enviaron el programa a la SRL sin antes revisarlo.

Es más, hasta el Presidente de la Asociación, Modesto Gutiérrez, se puede marginar del problema, porque apenas esta conociendo el manejo del Organismo que le heredó el fallecido Roberto Villegas Gutiérrez.

El problema hizo crisis por las declaraciones de algunos algodoneros que denunciaron que no había agua, y que la que había se la compartían los Directivos a usuarios como el Ing. Enrique Quiroz y Javier Villegas, usuarios que tienen 400 y 280 hectáreas de algodón, respectivamente.

Estos dos algodoneros lograron que pequeños productores se unieran y expresaran su inconformidad en este mismo medio, llegando las cosas a que los Directivos celebraran una reunión, pero solo con los grandes productores.

Aunque fue selectivo el encuentro, si dio resultados para los pequeños algodoneros, porque el agua les empezó a llegar, salvo a Rafael García que por ello prácticamente perdió el cultivo y toda la inversión, porque en este caso el seguro no cubre nada, según el Ing. Juan  Armenta, Presidente del Fondo Asegurador Macario Martínez.

Es mas, comenta el Ing., que hasta una demanda podría proceder  contra el modulo si se comprueba que los daños  del algodonero se dieron por la falta de agua, principalmente si se le dio el dinero para la compra de volúmenes, tal como lo hicieron los sorgueros, que también están batallando, aunque no como los algodoneros.

Quien también sale perdiendo en este problema, es Javier  Villegas, porque los algodoneros de diez, quince, doce, o seis hectáreas, lo culpan de lo que les sucedió a su cultivo, porque el sí regaba oportunamente su planta, mientras que a ellos hubo ocasiones que los brincaron de turno, denunciaron.

El perjuicio de Javier es porque es candidato a la Tesorería de ese Modulo, y sin ser Directivo dispone del agua en el momento que la planta la necesita, qué pasará cuando llegue a la Tesorería, se preguntan los pequeños algodoneros.

Aunque el problema se deriva de la mala programación que se hizo, sin ser responsabilidad de Julián, como pretenden culparlo los Directivos, lo que se tiene que hacer para que el agua alcance para todos, es reducir la superficie de acuerdo al volumen disponible.

Pero esto no solo tiene que hacerse en el modulo Tres, sino en todos porque de lo contrario los problemas van a continuar y más graves.

Se menciona que al menos nueve mil hectáreas serían sembradas de algodón el próximo ciclo, superficie que haría un caos mucho más grave que el que se está presentando ahora.

Aquí los Directivos de los Módulos en coordinación con el Jefe del Distrito de Desarrollo Rural, Ing. Luis Cervantes, pueden reducir la estimada superficie algodonera del ciclo venidero.

Sin duda alguna que sería una medida drástica, pero que sería muy efectiva porque terminarían con los conflictos.

 

LUTO EN EL VALLE

La nota luctuosa es el fallecimiento del Lic. Héctor Leyva Castro, un cenecista del que los sanluisinos debemos sentirnos orgullosos, porque siendo el Presidente de la Liga de Comunidades Agrarias  y Diputado Local, defendió  con valor al entonces Gobernador Carlos Armando Biébrich Torres, a quien Luis Echeverría Álvarez, culpo de la matanza de Campesinos en San Ignacio Río Muerto, Guaymas, ahora Municipio.

Ese suceso que se ha manejado fue un cuatro para perpetrar la caída del joven Gobernador, sirvió de marco para que el también joven diputado sanluisino le manifestara su lealtad a su amigo, dimitiendo al cargo cenecista y negándose a firmar un manifiesto que desacreditaba  al Lic. Biébrich.

Quien sustituyó al Lic. Leyva en el Sector Cenecista, fue otro joven que empezaba a despuntar en Guaymas, donde era regidor por esos días, es decir, Ignacio “Indio” Martínez Tadeo. Descanse en paz el político cenecista.

El mismo día que falleció el notario, ocurrió lo mismo con el ex presidente del Comisariado del Ejido Independencia, Carlos Villegas Meza, a quien se le atribuye haber logrado la indemnización de las tierras afectadas por el Canal Welthon Mohawk en ese mismo núcleo.

Quienes lo trataron dicen que fue un amigo íntegro.

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