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  • La Canonización del Obispo Juan Navarrete.
  • 1919, el Obispo más “joven”del mundo.
  • 1982, el Arzobispo más “viejo”.
  • San Luis, “Un Rinconcito de Sonora”, expresaba.

Por  Germán Orozco Mora.

Cuando al padre Teodoro Enrique Pino , sonorense de Cucurpe, el Papa Juan Pablo II lo nombró Obispo de Huajuapan, Oaxaca; comprendió que “había que ir a pagar la deuda”.

El primer arzobispo de Sonora , fue el oaxaqueño Juan Navarrete y Guerrero, un sacerdote extraordinaria y heroicamente humilde y pobre a la manera de Cristo sacerdote y pastor.

En Roma , en la Congregación para las causas de los Santos , la Iglesia arquidiocesana de Hermosillo ha entregado a través del Arzobispo emérito José Ulíses Macías Salcedo , todo la investigación y documentación del proceso diocesano para la causa de beatificación del primer Arzobispo de Sonora don Juan Navarrete y Guerrero. Proceso que va del reconocimiento como Siervo de Dios , beato y finalmente santo o canonización.

La expresión De Sonora al Cielo es idea del propio Arzobispo Navarrete y la consigna el poeta regiomontano Alfonso Junco en su libro: Sotanas de México, de editorial Jus.

Fue la historiadora y cronista de Mexicali María Isabel Verdugo Fimbres quien recordó con motivo del Centenario (1917-2017) que la frase Un Rinconcito de Sonora alusiva a San Luis Río Colorado , es de la autoría del señor Navarrete. Aquí vivió por muchos años don José Noriega Calles, médico militar que le salvó la vida en “Los Ciriales”, al Obispo Navarrete , en la persecución que de él hizo Rodolfo Calles , hijo de don Plutarco , y pariente directo de don José.

Los testimonios histórico-biográficos sobre la heróica y ejemplar vida de don Juan Navarrete y Guerrero , han sido consignados por autores como Armando Chávez Camacho , ex director de El Universal de México , y autor del libro “Juan Navarrete y Guerrero”, Un hombre enviado por Dios. En editorial Porrúa.

Juan Navarrete y Guerrero , del padre Cruz Acuña (El Romance del Padre Kino) , y quien no cuenta nada , sino que narra lo que vivió por más de treinta años como seminarista y sacerdotes navarretiano. Otro obra sobre el Sr. Navarrete es la del padre Antonio Hoyos Martínez sobre El Seminario Perseguido (1932-1937). Infninidad de artículos publicados por El Imparcial de Sonora y a través de la prensa sonorense y regional.

Cuando algunas buenas personas le decían al señor Navarrete por qué no usaba un báculo (bastón episcopal) de oro y plata y perlas preciosas. El sencillo obispo venido de Oaxaca a Sonora , les decía: “Si el Báculo es de oro, el obispo es de cartón”.

 

¿ Qué era lo que distinguía al señor Navarrete aparte de su entrega pastoral y su servicio a los pobres?

El buen humor, la simpatía , su sencilles empática con todos y casi todos, menos los amargados seguramente.

En 1919 cuando fueron a recibirlo en Hermosillo , ya que por la revuelta mexicana había sido consagrado en Aguascalientes; al buscarlo sin encontrarlo en la terminal de camiones ni en la de trenes. A alguien se le ocurrió buscarlo en segunda clase del ferrocarril. Y el buscador al platicar con un joven delgado, de traje y con cámara fotográfica y con 32 años de edad ; al preguntarle si era el padre Juan Navarrete , el joven sacerdote le contestó que sí , que él era el padre Navarrete consagrado obispo de Sonora; el buscador admirado le dijo que si por qué había viajado en tren de segunda , y el Sr. Navarrete le confió que ¡porque no encontré de tercera!.

 

 

Esta actitud de pobreza y sencillez voluntaria y humilde del Obispo Navarrete, es la que tiene cautivadas a todas las generaciones de fieles y gentes que conocieron su vida abnegada, sufrida, pero muy alegre, sencilla, feliz aceptación de vivir como Cristo sacerdote y pastor.

Uno de quienes lo conoció cercanamente fue el padre Cruz Acuña . autor de una biografía sobre el Obispo perseguido y desterrado. Que como buen pastor no quizo huir de la persecución acuñando la frase , si me voy será De Sonora al Cielo. Aquí permaneció y aquí murió.

Narra el padre Acuña que el memorable monseñor Cornídez , magdalenense sepultado en Sahuaripa, se indignaba diciendo que él era más jóven que el padre Navarrete. A pero el padre Melesio Monge era uno de los más viejos y le decían “el abuelito”. Este viejo sonorense tenía gran experencia pero no tenía pelos en la lengua, y cuando vió y estudió al nuevo obispo Juan Navarrete (de 32 años de edad), quedó encantado con todas sus cualidades pero le dijo: – Ilustrísimo señor, todo me gusta en usted menos una cosa”, -“ ¿ qué cosa? – Que sea usted tan joven dijole el padre Melesio; -Pues , abuelito , de ese defecto, le prometo corregirme…con el tiempo. Dijole don Juan.

Después de medio siglo , Navarrete parece haberse corregido. Como decía Alfonso Junco: “Ahora lleva plata en la cabeza, pero no en la bolsa”. Y aunque el periodista Engerrando Tapia en su discurso por los 50 años de episcopado del Sr. Navarrete , expresó amorosamente que “no se había corregido”, pues su alma sigue siendo joven.