Las autoridades de San Luis, Arizona, se vieron rebasadas a consecuencia de los grupos de migrantes que fueron liberados por la Patrulla Fronteriza entre el lunes y martes en las calles de esta ciudad. Solo el martes arribaron a la ciudad alrededor de cien centroamericanos.

Esta acción provocó que el gobierno llamara a la comunidad a una reunión de emergencia para decidir  la forma de hacerle frente a la crisis humanitaria.

A las 6:00 de la tarde del martes comenzaron a llegar al City Hall los líderes  de la comunidad, así como representantes de organizaciones no lucrativas y de las diferentes iglesias locales, quienes atendieron el llamado del alcalde, Gerardo Sánchez y, a puerta cerrada, definieron los pasos a seguir para resolver la situación de emergencia.

‘’Creo que tenemos un buen plan y con el apoyo de los comerciantes y las iglesias vamos a hacer una diferencia. Pondremos nuestro granito de arena para hacer frente a esta situación. En Yuma, las organizaciones no lucrativas han estado trabajando duro, pero llegaron a su máxima capacidad y ahora nos tocó a nosotros, aunque nuestros recursos son limitados y no tenemos una organización como Salvation Army, vamos a tratar de facilitar el proceso’’, dijo Sánchez, con las huellas de la incertidumbre y preocupación marcadas en el rostro.

Algunas de las acciones tomadas habrían sido abrir el salón del Comité de Bienestar la noche del martes para alojar a los más de 50 migrantes que se encontraban literalmente en la calle, debido a que la Iglesia de San Judas Tadeo estaba a su máxima capacidad con 46 personas albergadas. Los migrantes en su mayoría provenientes de Guatemala, tuvieron la oportunidad de comer y pasar la noche sobre las cobijas que fueron proporcionadas por miembros de la comunidad.

Los migrantes liberados por la Patrulla Fronteriza buscan ayuda para contactarse con sus familiares y patrocinadores para que les envíen el dinero y boletos de avión para poder transportarse a las ciudades en las que esperarán  su cita con el juez de migración.

Debido a que en la puerta de la Iglesia San Judas Tadeo había un letrero que indicaba que ya no había cupo, un grupo de unos 16 migrantes se fueron el martes después de medio día a la biblioteca de San Luis, donde utilizaron los recursos disponibles en la misma para contactarse con sus familiares.

‘’Por ahorita se resolverá el problema inmediato, pero estamos buscando voluntarios y ya, una vez estabilizado el sistema, creemos que tendremos una capacidad para albergar a unos 75 migrantes’’, indicó el alcalde, quien expuso que la meta de los inmigrantes no es quedarse en San Luis’’.

Aclaró que el niño que se pensaba tenía un brote de varicela se encuentra en la tercera etapa de la enfermedad, por lo que ya no es contagiosa y aseguró que sería mucho más fácil si la Patrulla Fronteriza al liberarlos les diera un informe a las personas que están bajo tratamiento médico’’.

Por su parte el empresario Víctor Salcido hizo énfasis en que las diferentes iglesias atendieron el llamado del mayor con buena disposición, unidos con un  mismo fin. ‘’La comunidad como siempre  responde ante la necesidad’’.

 

TRES MIL DOLARES A POLLEROS

Lorenzo Simón, originario de Guatemala, llegó con su hijo de dos años y cinco meses a la Biblioteca de San Luis buscando un teléfono para poder comunicarse con su cuñado en Colorado, quien les comprará los boletos de avión para que se reúnan con él. El joven padre deberá asistir a su cita con un juez de inmigración el 18 de junio.

Cuenta que se vino debido a los problemas de delincuencia, extorsión y violaciones que hay en Guatemala. ‘’Me vine en la caravana y el pollero me cobró 25 mil quetzales desde Guatemala. Nos tomo siete días llegar y cruzamos el domingo. No esperaba encontrarme en esta situación, no era lo que nos habían dicho. A mí me dijeron tanto el pollero como otras personas que ya habían pasado por lo mismo, que inmigración nos llevaría al punto de salida a nuestro destino, pero no fue así’’.

Simón se dedicaba a la mecánica en su tierra, aquí espera conseguir pronto un trabajo para poder enviarle dinero a su familia. En Guatemala tiene a su esposa y otro hijo.

 

SISTEMA REBASADO

La Patrulla Fronteriza se dijo rebasada a mediados del mes de marzo y dio a conocer que estaría liberando a los migrantes en las calles de las ciudades. Primero lo hizo en Yuma; las autoridades de ese lugar y asociaciones civiles acondicionaron un albergue  para tratar de contener el problema.

Luego, el día 20 de abril liberó los primeros 50 migrantes en San Luis, quienes fueron ayudados  en la iglesia de San Judas Tadeo. En esta ocasión el grupo del martes era mucho mayor y San Judas no se atrevió a hacerse cargo de todos.

La Patrulla Fronteriza  ha pedido al Congreso de los Estados Unidos que mueva el marco jurídico para enfrentar de mejor manera el gran problema que representan los migrantes para este país.

Ha señalado que ha liberado más de 33 mil migrantes centroamericanos en desde el pasado 19 de marzo y se han visto en la necesidad de destinar muchos de recursos en la compra de pañales, medicinas, comida y más cosas relacionadas con el apoyo a migrantes.

 

DONACIONES

Rebeca López, secretaría de la Parroquia de San Judas dijo que se requieren donaciones de agua, hielo, leche, jugos, alimentos preparados en casa, ropa, artículos de higiene como cepillo de dientes, pasta,  champú en tamaño pequeño, cobijas, sabanas, platos vasos desechables, toallas femeninas, pañales para niños.

El alcalde hizo un llamado a los miembros de la comunidad a sumarse como voluntarios.

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