Aparte de acudir a los llamados al 066, la Jefatura de Policía y Tránsito Municipal también atiende los casos de violencia intrafamiliar y de género que llegan al Sistema para el Desarrollo Integral de la Familia.

El director de Seguridad Pública, Julio César Valenzuela Murrieta, ventiló que a través del Grupo Especializado en Violencia Intrafamiliar (GEVI), la corporación trabaja de manera coordinada con la Subprocuraduría de la Defensa del Menor y la Familia del DIF, en la atención del problema.

Según dijo, los policías municipales realizan visitas a los domicilios denunciados al DIF para brindar información y/o, en su caso, auxilio o protección.

“… La visita que se hace es para corroborar la denuncia y verificar la situación que pueda prevalecer en el lugar, ya que es el mismo DIF Municipal quien va dar seguimiento a la denuncia, esto con la finalidad de proteger a los menores o a la persona que se encuentre en estado de vulnerabilidad ante un posible caso de violencia intrafamiliar”, explicó.

En este sentido, el jefe policiaco detalló que hay tres tipos de violencia: la psicológica, la física, la sexual y la patrimonial.

La psicológica –detalló- se refiere a insultos, humillaciones, amenazas e infidelidad; la física a empujones, mordidas, golpes y ataque con cualquier arma; la sexual a burlas por el tipo de cuerpo, tocamientos y violación; y la violencia patrimonial o económica a daños a la propiedad, no aportación económica, restricción de uso de propiedades o el robo.

Valenzuela Murrieta advirtió que las consecuencias de la violencia intrafamiliar es la desintegración familiar, el enojo, vergüenza, sufrimiento, temor permanente y sentimiento de culpa, bajo rendimiento o deserción escolar en niños y jóvenes, delincuencia y pandillerismo, así como alcoholismo y drogadicción.

En caso de agresiones físicas, el director de Seguridad Pública recomendó llamar al 066 para que inmediatamente acudan al lugar, oficiales del Grupo Especializado en Violencia Intrafamiliar, y mientras eso ocurre, tratar de buscar refugio con un vecino o familiar.