La Casa Blanca y los líderes republicanos en el Capitolio advirtieron a la Oposición demócrata no condicionar la negociación de una nueva Ley de Gastos para el Gobierno federal, en especial los gastos militares, a la aprobación de cambios al sistema migratorio.

Con el presupuesto federal por expirar el 19 de enero y tras las vacaciones navideñas, las partes sostuvieron el miércoles una primera reunión en la que los demócratas habrían exigido una solución a los jóvenes indocumentados beneficiados por el programa DACA.

Bajo presión de la comunidad promigrante, la minoría demócrata tiene el poder de boicotear en el Senado una Ley de Gasto que no incluya una solución para los beneficiados por DACA, el alivio migratorio cancelado por el Presidente Donald Trump en septiembre.

Al advertir desde diciembre que una Ley de Gasto y una solución al tema a los casi 690 mil jóvenes indocumentados conocidos como dreamers no debe de estar en el mismo paquete, los republicanos sin embargo insistieron en no ligarlo a temas como el gasto militar.

“Sigue siendo importante que los miembros del Congreso no mantengan a nuestras tropas rehenes a cambio de la política migratoria”, señalaron ayer los líderes republicanos Paul Ryan, presidente de la Cámara Baja, Mitch McConnell líder del Senado y una delegación de la Casa Blanca.

En una negociación de múltiples fichas, los republicanos buscarían ampliar la inversión militar garantizando sus niveles de gasto por dos años como su principal prioridad; el líder McConnell en el Senado, sin embargo, ha permitido que un grupo de Senadores trabaje en migración.

El Presidente Trump mismo aseguró vía Twitter a finales de diciembre que un acuerdo sobre los jóvenes beneficiados por DACA debe incluir una aceptación de los demócratas para financiar un muro en la frontera con México y un recorte a la migración familiar.