Una esperanza de vida entre 10 y 15 años menos que las personas sanas, tienen las personas que padecen obesidad, lo que representa el doble de posibilidades de sufrir un infarto.

Al advertir lo anterior, el director de la Unidad de Medicina Familiar número 38 del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) exhortó a la población a mejorar sus hábitos alimenticios y evitar el sedentarismo.

Oscar Castro Guevara comentó que la obesidad es una causa directa de los altos niveles de colesterol, sustancia grasa que al consumir alimentos de origen animal (carne, huevos y productos lácteos), es introducida de manera adicional en el organismo; cuando se encuentra en niveles elevados en sangre es uno de los principales factores de riesgo cardiovascular.

“… Los niveles de colesterol, que indican la cantidad de lípidos o grasas presentes en la sangre, se expresan en miligramos por decilitro; en general, se recomienda un nivel de colesterol inferior a los 200 mg, entre 200 y 239 mg, se considera a límite y es aconsejable reducirlo; un nivel de 240 mg o más es catalogado como elevado y es necesario reducirlo de manera inmediata”, explicó.

El especialista advirtió que mantener estilos de vida no saludables es la combinación mortal para adquirir este tipo de padecimientos, es decir, ingerir de manera desmedida alimentos chatarra o comidas rápidas y el sedentarismo.

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