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A pesar de las peticiones que hacen para que les lleven el Servicio de recolección de basura, como también al Centro de Salud para que fumiguen la zona, los residentes en los bordos de los drenes que circundan a Luis B. Sánchez, se sienten abandonados por las autoridades municipales y del Estado.

Esther Chávez Pantoja y Leovigildo Franco, forman una familia que desde 1980 se asentó sobre el bordo este del dren Plan de Ayala, y desde entonces están reclamando el servicio de recolección de basura para no incinerarla en el mismo lugar.

A pesar de que las autoridades están conscientes  de que la incineración empeora el ambiente que generan las aguas residuales que descargan en el dren, jamás han atendido el llamado permitiendo con ello la creación de un gigantesco foco de infección que en cualquier momento podría presentar graves consecuencias en niños o ancianos.

“Las autoridades municipales no quieren tomarnos en cuenta, pues tampoco el servicio de agua quisieron traernos, y si contamos con el, fue porque lo acercamos por debajo del puente entre todos los  vecinos”, dice la Señora.

La pareja que ha entrado a la tercera edad y que se preocupan por tener limpio el frente de su vivienda que da exactamente a las aguas negras que están estancadas, revela que personal de Salud ha estado  con ellos para decirles que fumigarán el área, pero que eso no ha sucedido.

No obstante que el clima y la humedad que generan las aguas estancadas, atraen gran cantidad de mosquitos por las tardes y noches, los representantes de las instituciones de salud no se preocupan por cumplir la promesa que les hicieron.

“Nosotros como el resto de los vecinos, no sabemos que hacer para que vengan a fumigar y a terminar con los moscos, que nomás cae la tarde y salen de la maleza y los desechos del dren”, lamenta Doña Ester señalando hacia los refugios de los insectos.

Se le pregunta también que si el personal de la Comisión Nacional del Agua no ha revisado ese dren, respondiendo que jamás han ido, y que por eso las aguas no fluyen hasta su destino final que es el desemboque del Río Colorado.

“De verdad no entiendo el porque las autoridades no quieren atender este  barrio –Guadalupe-, si somos muchas familias las que demandamos servicios, y la fumigación del dren”, se quejó la Señora Chávez.-